XX & XY - Inaugurando, inaugurando
Me gusta. Me encanta sentarme a escribir algo que me excite. Y me gusta sobre todo saber que él lo va a leer a continuación y se va a excitar también. De hecho él se excita sólo de saber que estoy escribiendo algo erótico. No tengo gran experiencia en el campo, pero las cosillas que he escrito le molan, y eso a mí me da confianza. Y ganas de escribir más.
Por supuesto, también me gusta leer lo que él escribe. Porque me parece buen literato, porque me descubre cosas que le gustan, y porque se pone muy cachondo cuando lo hace. Y si lo hace pensando en mí (describiendo mi cuerpo, mis gemidos, o respuestas mías ante ciertas cosas que hacemos nosotros), pues mucho mejor.
Somos muy distintos escribiendo: Él es más extenso en párrafo, parte de la sensualidad para llegar muy poco a poco a la pura pornografía, tan despacio que ni te das cuenta, no puede parecerte sucio ni grosero porque te ha ido llevando hasta donde se necesita estar para disfrutarlo. Yo suelo hacer cosas más breves, más "delicadas", pero muy fieles a la realidad de cualquier mujer, empezando por mí.
No se trata de un concurso, cada uno de los visitantes tendrá sus preferencias. Al fin y al cabo, a nosotros nos da igual. En el fondo, escribimos el uno para el otro. Y que el resto del mundo pueda leerlo es sólo un aliciente para nuestro disfrute particular.
Fdo.: XX
Estoy enamorado de la tipa que se ha presentado antes. La que se ha pasado diez pueblos llamándome "buen literato", porque no lo soy y además no me gusta la palabra literato. Pero en fin, que ya ha explicado ella a lo que vamos: a disfrutar nosotros, con el aliciente de los lectores.
Me encantan las cosas que escribe. Es suave, sí, y delicada. Pero no deja de ser pornoléxica, a pesar de ello. Ella describe una masturbación real... y aunque no es lo que un hombre espera leer, o lo que esperaría ver en una cinta pornográfica, si te das cuenta de que ellas, en realidad, lo hacen así, estarás convirtiendo tu erección en algo mucho más consecuente y consistente.
Y como bien dice, a mí me pone enfermo verla escribir; y me encanta leerla después, también. Pero lo que ya me desquicia y me saca de mis casillas es escribirla. Es decir, describir la escena más sensual, basta o enfermiza posible, poniéndola a ella en el centro de la acción, convirtiéndola en una cualquiera bajo mi control: en una cualquiera o en una puta, que lo mismo da. Me pone enfermo imaginarla. Casi tanto como poseerla, claro.
Y el hecho de poder compartir aquí todo eso, de que ella quiera hacerlo conmigo... ya me ha trastornado un poco esta noche. Se me ha disparado el tarro y no respondo de qué barbaridades pueda decirle mientras me la follo.
Creo que lo primero que haré es colgar un relatillo que contiene una descripción profunda de mi hembra. Agur.
Fdo. XY
P.D.: Lamento no haber cumplido las expectativas de estilo producidas al inicio del texto.


sexodos dijo
Muy interesante presentación. La encuentro casi dos años después de que la escribais, pero así es la comunicación a distancia. Imagino que en esos años habrán ocurrido muchas cosas. También veo que no escribís mucho ultimamente, pero de momento no me importa, pues tengo mucho que explorar en vuestro blog. Yo acabo de crear mi blog y también iré poniendo escritos viejos. En el sexo el tiempo es asunto secundario.
Un beso.
j
14 Mayo 2007 | 11:33 PM